De ahí quedamos libre, cuando lentamente nos fuimos acostando a dormir.
Nos levantamos a las 4 de la mañana para ir a Metzadá. Desayuno y a las 5 estamos saliendo.
Alrededor de las 6 llegamos a Metzada. Subimos por un camino empinado, que mezclaba trozos de escalera. Poco antes del amanecer alcanzamos la cima, y vimos al sol salir por detrás de la montaña. Luego fuimos recorriendo la fortaleza, viendo el hermoso paisaje y esuchando la historia, que en resumidas cuentas, era una fortaleza romana caracterizada por el lujo (vista, sauna) y que buscaba demostrar la capacidad de Herodes para construir no sólo en ciudades sino también en medio del desierto. El refugio fue ganado por los judíos (no recuerdo como) y para conquistarlo los romanos tuvieron que construir una rampa para poder atacar, pero para que los judíos que estaban dentro no ataquen, usaron escalvos judíos en su construcción. Cuando los judíos que estaban adentro vieron que no iban a sobrevivir más, y como no querían ser esclavizados o sometidos, decidieron suicidarse. 10 personas fueron electas para asesinar a todos los demás y entre los 10, uno de ellos para los nueve restantes.
La fortaleza mostraba un sistema de agua interesante. Tenían caminos por donde las pocas lluvias a lo largo del año circulaba el agua, y acumulabanla para usar durante el resto del tiempo con "pozos".
Después descendimos por el otro costado en una salida más horizontal y no tan empinada por unos 40 minutos. Nos encontramos en la base donde desayunamos unas bandejas muy variadas, a las 9 am. Luego nos dirigimos a una playa del Mar Muerto. Dadas las instrucciones de seguridad, fuimos a la playa. Los hombres en el baño, muchos creían la broma de que se necesitaba tener un profiláctico puesto para meterse al agua, pero se terminó diciendo la verdad.`Luego en la playa, cada uno que iba ingresando al agua, se ponía de espaldas, y se dejaba caer de espaldas y no podía creer como sus piernas subían. Unas fotos, chistes y nados se sucedieron. Varias mujeres empezaron a comprar y ponerse barro en el cuerpo y no pocos hombres las siguieron. Un poco de compras en el local de belleza, y ya estamos rumbo a Tel Aviv.
Almurzamos en la ruta y llegamos a Tel Aviv, donde tuvimos la tarde libre, momento que varios aprovecharon para usar la pileta del hotel.
El hotel (Avia) es increíblemente feo. Se encontraron baños sin lavar, con accesorios rotos y en deplorable estado. La cena no fue mejor que eso.
Nos reunimos a las 9 para hacer una actividad despedida para los soldados israelíes que nos acompañaron durante el viaje. Trataba de hacerle 4 preguntas a cada uno (por grupos) sobre el conflicto con Palestina, su vida en el futuro, y cómo se veían en comparación a los judíos en Argentina. Luego, nos informaban y discutímos sobre Gilad Shalit, el soldado israelí que lleva años preso por Hamas. Los jóvenes israelíes nos explican sus puntos de vista, y discutimos al respecto, pero pronto nos damos cuenta de que el tema es casi imposible de resolver. Nos reunimos todos y le damos la despedida a ellos, diciendo unas breves palabras sobre lo que sentimos los últimos días juntos.
Luego, quedó la noche libre que algunos aprovecharon para ir a un barcito aldeaño para descansar un poco, mientras que otros aprovecharon Internet en el hotel y el resto sólo boludeó por los pasillos.
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