Introducción

Este blog busca reflejar lo que vivimos en el viaje de Taglit, el grupo 455. Las notas están tomadas a través de mis ojos pero intentando no ser completamente parcial.

Por favor, usen comentarios para agregar sus vivencias personales de los hechos y agregar o corregir información!

Van a notar que con el pasar de los días mis notas son cada vez más vagas. =)

12 y 13 de junio

Empezamos en Ezeiza con problemas. El pasaporte de Rocío no nos dejaba ir tranquilos, hasta obtener el OK definitivo.

El avion de Buenos Aires a Madrid era tranquilo. Yo estuve en la parte donde había poca gente, escuchando música. Dijeron que atrás no se podía dormir de lo ruidoso de la gente. Yo saco la netbook y programo y debuggeo cosas que tengo colgadas.
En Tel Aviv, migraciones fue un chiste , nos habían preparado para que nos cuestionen completamente y en muchos casos ni nos hablaron.

Se destaca en la escala de Madrid las clases de Yoga de Martín y Pablo, y una charla de acercamiento a sus orígines y contacto con el yoga. Luego, la corta guitarreada de Rocío nos dejó con las ganas de más.

Ya en Tel Aviv, hicimos tiempo en el aeropuerto mientras transcurrian tramites. Aprovechamos el tiempo para mandar mails, avisar que llegamos. Luego en el micro (5pm) la gente canta "Hine matov fuma naim" y otras canciones. Después de la presentación del chofer (Adam) y el guía (Igal), empezó la cumbia. Yendo por la ruta 6 hacia el norte.

Guia:
La muralla de cisjordania tiene 8 metros de alto. Hay unas pocas ciudades importantes de origen palestino. Se construyo durante la segunda intifada para evitar que pasen los terroristas. Adentro de cisjordania hay poblacion israeli (~250,000 sobre 2,5M total). Con Gaza no se negocia porque esta liderada por Hamas.
Los pueblos pequenos arabes dentro de Israel suelen estar ubicados en valles (por cercania a los campos), mientras que los judios se asientan sobre montañas y cerros (por seguridad).
En la punta de la izquierda al norte del lago de la galilea esta el kibutz Hukok. El kibutz es una comuna donde todos hacen lo que puedes y todos reciben lo mismo, a traves de una caja comun. Nadie tiene propiedad propia. Hukok tien agricultura (banana, mango), fabrica de plastico, playa; es un kibutz pequeño. Hukok es un poco diferente, fundado en el 30, en una forma "dore y muralla" (?) que, a raiz de la rebelion arabe contra Inglaterra, e Inglaterra cierra la inmigracion, se construyo sin permiso y en un dia se hizo una torre y una muralla. Hukok tiene su hotel propio para turistas.
Hoy el sistema es privatizado, con un sueldo asignado. Cada uno paga sus gastos (luz, comida, educacion, salud) y el kibutz es menos comunitario.


Después de la charla del guía, el clima se tranquilizó. Todos nos relajamos, intentamos descansar.
Frenamos y salimos 10 minutos a caminar en un parador en la ruta. Habian varios israelies, una calesita y una farmacia. El viaje de dos horas parecía que iba a tardar tres. Ahora seguimos por la ruta 56 hacia Hukok. La mayoria duermiendo en este trayecto. Unos pocos charlan en el fondo.

A lo largo de la ruta es llamativo ver pequeños asentamientos muy cercanos entre ellos. En ningún momento se mira hacia el horizonte y no se ven casas por esta zona (ruta 6).

Bajamos a hacer el Shejeianu antes de llegar a Hokuk.
El mar Kineret provee de 1/3 del agua de Israel. Hay dos ciudades importantes en sus orillas. Hay un museo, donde se encontro un bote de madera que tiene 2000 años. Recitamos el shejeianu, tomamos vino sin alcohol y luego lo cantamos dos veces. Volvimos rápido porque se nos va la hora de la cena.
Era linda la imagen del mar y las luces de la ciudad al costado.
Luego bajamos a que Ezequiel (complicado el nombre en hebreo) nos dé la bievenida y repita normas del viaje. Luego un rato libre para asearnos y descansar del viaje para luego finalizar el día con una actividad.
Es raro el kibutz de noche, con toda tranquilidad, escuchar vacas(?) a lo lejos.
La actividad consistia en juegos cuasi infantiles sobre chicos y chicas. Verdad o consecuencia, prendas y ese estilo.

14 de junio

Luego de poco dormir nos despertamos para un positivamente sorprendente desayuno. Nos encontramos para hablar sobre la vida del kibutz con un "javer" local. Nos contó sobre la constante adaptacion, como un darwinismo a nivel grupal. La adaptación a la modernidad capitalista, donde se sigue compartiendo pero no los bienes.
Nos contó sobre como se abandonó la democracia directa en favor de una democracia representativa, pero no formal. El kibutz toma los roles ejecutivos, pero el judicial y legislativo siguen dependiendo del estado. La aceptación de nuevos miembros a través de alquileres de un año renovables, donde pueden experimentar la vida en comunidad. Las problemáticas que enfrentan hoy, con nuevas comunidades con diferentes sistemas que se asientan proximamente y no se integran del todo.

Guia:
La población de kibutz es un ~2% de la población, pero tenido en cuenta. Esta comunidad se dedica a plantación de mango, tomates cherry, banana, pomelo. Yendo a los Saltos del Golán vemos bombas que sacan agua del lago Kineret. Acueducto del 66 distribuye hacia el desierto, donde se hace gran parte de los cultivos hoy en día. La idea original era sacar el agua desde arriba de las montañas desde el río Jordan para no tener que hacer subir el agua. Vemos dos iglesias ("primado de pedro" y "multiplicar panes y peces"). La gran parte del turísmo es judio. (Mar de Kineret = Lago de Galilea). Los nombres de los lugares vienen en su mayoría de la biblia. Hukok viene de una ciudad de los levitas, de la tribu de asher, cuyo terreno era cercano, no se sabe exactamente donde. Vemos una sinagoga "de capernahuk", donde rezo Jesus según el nuevo testamento. El rio "Chilabum", nombre proviene de origen arabe. el lago no es muy profundo. 73km de circunferencia. 12km de ancho y 22km de largo. Cuando terminó la guerra del 49, se asientan los límites, se fija la frontera del río Jordan. Hay varios volcanes en la zona, que forman mesetas en la región. Antes del 67 esta zona era Siria, hasta la guerra de los 6 días. Estamos yendo al río Chilabum, donde corre agua todo el año. El río es como un arroyo pequeño de agua. Después vamos a ir a otro kibutz sobre la frontera, cuyo fuente economico es una estudio que hace el subtitulado en hebreo y aprovechar para usar el equipo para jugntar materiales sobre la guerra de yom kipur, donde fue atacado por siria y egipto. Cuenta historia de un pelotón y un tanque de la guerra. A parte de los cardales, hay zonas de entrenamiento del ejercito, de tiro; y también campos minados, puestos en su mayoría por los sirios para defender la frontera. Se ve ganado vacuno por las ventanas. Vamos a cruzar la ciudad de Katzrin (~6k habitantes) que tiene industrias de agua embotelladas que sacan el agua de las Alturas del Golán y su otro negocio es la viña, que en la zona alta abunda siendo fértil y frío. Vemos la sinagoga de Katrim que aparece en el talmud, hace 1500 años. Toda la región era centríco para el mundo judío en esa época. A través del lago se ve la comunidad de Goymina, donde vamos a ir mañana. Se trajeron eucaliptus por los sirios, que un espia israelita (Eli Cohen) puso en donde estaban las bases militares sirias, para indicarle al ejercito israelí. La zona está tranquila desde el 64, cuando se acordó el cese del fuego con Siria.
Existen formas organizativas como el goyav, que no comparten cosas como en los kibutz.


Hicimos la caminata por los Saltos del Golán sin mucha dificultad en general, salvo un par de cruces de río que requirieron un poco de destreza.
Después nos dirigimos a las mesetas del Golan, a un punto alto. Durante el viaje los madrijim jugaban con la "radio" intentando formar parejas.
Las alturas del Golan eran hermosas. Se veía el horizonte hasta las nubes, cubriendo muchísimo suelo, parte israelí y parte siria. Estabamos a 60km de Damasco, la capital de Siria.

Guia:
Sobre la altura, hablamos de los conflictos históricos. De pertenecer a Siria, y no estar incluídos en el trazado original de Israel, cosa que ponía nerviosos a los habitantes de la región por la importancia estratégica. Ganado en el 67 pasó a formar parte de Israel y hay varios asentamientos agrícolas.
Se ve una región tranquila, no parece una frontera con un país arabe. El acuerdo de paz está hace bastante tiempo.

Estamos yendo a ver la película OZ77
Llegamos al estudio. Luego de esperar no mucho tiempo, y con bastante hambre siendo las 14, pasamos a ver la película. Un poco más de información sobre el enfrentamiento bélico con Siria antes de empezar, para contextualizarnos. OZ 77 trata sobre una brigada del ejército que defendía el norte de los Altos del Golan. Sobre la menor capacidad tecnológica (infrarojo) y menor cantidad. El documental consta de relatos de sobrevivientes y grabaciones de la radio de la guerra. Se destaca que pelearon sin parar durante 72 horas hasta la llegada de las reservas. Y el momento más interesante es cuando un tanque avanza hacia el enemigo y pide al resto que lo acompañen.

Guia:
Población drusa cerca de la frontera con siria. Druso es una religión que sale del islam, perseguido por musulmanes. 150k drusos, religión secreta. Una regla es ser leal al país donde viven. Drusos israelíes participan del ejercito, y son ciudadanos de Israel. En las alturas del Golán los drusos están más relacionados con siria, por lo que no se identifican con Israel ni tomaron la ciudadanía. Sus comercios son hacia Siria. Se basan en cultivo, tienen docentes, turisticos (la zona es nevada). Es una religión monoteísta y que cree en el cuerpo como una vasija, basandose en la reencarnación y el alma. Se forma en el siglo X. Tiene 2kk de personas a nivel mundial.


Luego fuimos al valle de Jordán para almorzar en un parador y después seguimos rumbo a los kayak para hacer rafting.
El almuerzo estuvo dividido entre el tradicional shawarma y el occidentalmente tradicional McDonalds.
Después de un intento fallido por hacer rafting, buscando el punto de salida en el vestuario, llegamos al lugar correcto. Unas advertencias más tarde estabamos en un bote de a 2 o grupos de 4 a 6. Parecían barquitos chocadores la mayor parte del tiempo, y la guerra de agua no se hizo esperar. Gritos como "Esto es Sparta" e intentos por secuestrar gente de otros botes también fueron parte. Al finalizar subimos a un micro en un estado cuestionable (el cual parecía ser un camión con contenedor, pero en lugar del contenedor habían asientos) que se supondría nos llevaría de vuelta al lugar de encuentro. Las malas condiciones en las que estaba, y al no haber sabido antes de que debíamos tomar este micro nos hizo sospechar de él y la canción "nos vamos a Damasco" brilló. Ahora quizás pasemos por una casa de cambio, y luego al hotel, exhaustos después de caminata y remo.

Cena y rato libre que aprovechamos para charlar de política. Luego salieron dos rondas de truco. Finalmente, pasamos a la actividad, un poco más tarde de lo esperado.
Empezamos la actividad con "La Vaca Líder", donde luego de mucho esfuerzo se logró hacer caer a Dario en un Muu. Luego mujeres y hombres acordabamos "citas" de acuerdo al horario disponible, de 5 minutos cada una. Se llegaron a hacer sólo cuatro, por falta de tiempo, y en cada una se trataba una consiga de discusión: "introducción", "juegos de mesa", "opinión sobre la infidelidad" y "sexo en la primera cita". Luego cerramos con un "dígalo con mímica" como actividad de Laila Tov con cosas que pasaron en el viaje hasta hoy.
Luego nos arreglamos para ir a un bailongo en el kibutz.

Encontramos wifi! Antes de dormir, ya con el pijama puesto, cagandome de frío pero usando la internet. Gracias ALICE.

15 de junio

Nos despertamos temprano, con mucho sueño. Nos vamos a Tzfat, que nos advierten la religiosidad del lugar. El micro tarda bastante en salir, quizas gajes del checkout del kibutz, ya que hoy dormimos en Jerusalem.
Lo primero fue recorrer un monumento a soldados que acudieron en ayuda a la ciudad cuando se proclamaba la independencia, y se temía que se pueda perder frente a los musulmanes que vivían en ella. Después bajamos a un baño público que costaba 1 shekel (!). Seguimos hacia el barrio judío tradicional turístico. Escuchamos un cuento corto sobre el judaísmo en la diáspora, y seguimos rumbo a dos sinagogas. La primera, muy pequeña; la segunda no tanto, pero aún pequeña. Muchas sinagogas estaban cerrados por temas presupuestarios. Ambas sinagogas pedían tzedaká para poder seguir operando (de hecho, presenciamos una discusión entre el rabino y un guía del grupo anterior, el primero ofuscado porque el segundo no había hecho mención de este tema y el contingente se fue sin dejar nada de propina). Luego subimos a lo que era el barrio árabe que fue remodelado por el estado luego del "abandono" musulmán de la ciudad, transformandolo en una galería de arte abierta, llena de locales artísticos.
Guía:
La ciudad históricamente no tiene relevancia económica o religiosa. Es una de las cuatro mencionada en la biblia pero no se sabe si se encuentra exactamente en el mismo lugar. Su origen es por el puerto y la posibilidad de obtener agua del río, principalmente a partir del siglo XV. Convivían judíos y musulmanes pacíficamente. La población judía no creció tan rápido como la árabe, por lo que cuando se declara la independencia del estado de Israel, se temía que los arabes tomasen la ciudad como propia, pero la llegada de tropas israelíes (35 soldados!) con armas improvisadas y por lo tanto ruidosa asustaron a los árabes que huyeron hacía países vecinos. Desde entonces es poblada casi exclusiamente por judíos y uno de sus principales atractivos es la lejanía con zonas de conflicto.


Camino a Jerusalem, paramos al Este del lago Kineret, donde estuvimos dos horas almorzando y chapuceando en el agua. El sol pegaba ridícualmente fuerte.
Ahora vamos a conocer Tiberias donde cambiaremos moneda y no pasaremos mucho tiempo más. Luego, rumbo a Jerusalem para el check in y la cena.
Llegamos a la capital de Israel. Muy linda primera experiencia. La cena en el hotel fue agradable. Ahora nos ponemos lindos rápidamente porque nos vamos a recorrer un poco la vida nocturna, pero siendo día de semana se nos va a complicar encontrarla.
La salida fue tranquila, a un bar donde servían narguilas y cervezas. Nos quedamos ahí sin hacer mucho hasta la 1:10. A la vuelta, 10 minutos antes de lo previsto, dos personas no estaban entonces el grupo se dividió. Más tarde nos enteramos que las dos personas volverían solas para la hora prevista.
En el camino de vuelta parte del grupo iba cantando canciones de hip hop, y en un momento mientras cantaba "motherfucker, motherfucker" cruzaron a un israelí que se sintió ofendido y buscó vengarse a golpes de puño, frente a un grupo de 30 personas. Luego de un poco de empujones, nuestro Jovesh lo logró calmar, y todo siguió su rumbo hacia el hotel.
Nos preparamos para mañana ir a una ciudad cercana a la Franja de Gaza donde haremos actividades tranquilas.

16 de junio

Después de una conflictiva maniobra del micro de salida del hotel nos dirijimos a Sderot, una ciudad que queda a 2km de la Franja de Gaza.
Guia:
Nos vamos a encontrar con alguien que trabaja con un media center en Sderot. Con él, haremos una visita a las colonias. Se fundo a fines de los 50, con inmigración áfricana. A partir del año 2000, en la segunda intifada, fue bombardeada a diario por organizaciónes manejadas por Hamas, durante 8 años. Hay altos parlantes por toda la ciudad. Cada 50m hay un refugio. Si se escucha la alarma, tenemos 15s para obtener refugio. Todas las casas tienen un cuarto seguro. De 2000 a 2008 Sderot y todos los asentamientos alrededor de Gaza sufrieron misiles. Al en diciembre de 2008 Israel decide atacar a los grupos terroristas liderados por Hamas. Durante más de un mes en Gaza hace mucho daño pero no logra frenar los misiles. A partir de 2005 Ariel Sharon decide sacar los asentamientos israelíes en Gaza. Se hizo sin acuerdo y de forma unilateral. Hay un museo de los misiles que cayeron en la ciudad y zonas cercanas. Conoceremos sobre la vida cotidiana. Iremos a un mirador donde veremos una parte de la Franja de Gaza y asentamientos palestinos. Después iremos más hacia el sur, casi hasta la frontera con Egipto, haremos una actividad ecológica. Agrícultura con alta tecnología dentro del desierto, provaremos cultivos y almorzaremos. A la tarde iremos a un cine a ver una película israelí y hablaremos con el director. Mañana a las 8am se suman 6 soldados israelíes más que se suman al grupo. La situación en Sderot está tranquila hoy en día.

Bajamos en la estación de policias de Sderot con un calor infernal. Conocimos a Tzitzi, nuestro guía de la zona, quien trabaja en Sderot Media Center dedicado a contar la vida en esta ciudad. Nos mostró una pequeña colección de proyectiles que cayeron desde la franja de Gaza. Nos cuenta sobre las normas de seguridad. Lo más importante es que cuando se escuche de los parlantes "código rojo" tenemos 15s para entrar en un refugio. Luego, fuimos a la escuela primaria, donde en el techo se veía la protección contra proyectiles e hicimos un pequeño simulacro donde el 50% quedó afuera en el tiempo límite. Explica sobre el sistema antimisiles que está funcionando ("cúpula de hierro") dedicado a detectar e interceptar misiles.
Luego fuimos a un lugar más cercano a Gaza, a 3km de la ciudad, donde se podía observar desde una colina.
En la granja del desierto, a 9km de la franja de Gaza, almorzamos un sandwich de pollo o carne y pepini y tomates; vimos como se cultivaban tomates, pepino y ají primero, sobre arena en un ambiente aislado por telas y plástico, con un sistema de riego por rociador y fertilización por goteo. También tenían una especie de abeja especial que polinizaba el tomate. Las plantas de tomate crecían hacia arriba atados a un sistema de hilos creado en Israel. Después vimos una selección de hierbas (distintos tés, menta), repollo y algunas flores. Seguimos hacia el descubierto donde sembraban zanahorias y agarramos algunas. Había una variedad amarilla (según el sr del tour, el color original, antes de que los holandeses le agreguen carrotina) y una variedad roja. Pasamos entonces a una masa que se podía amasar, poner en una especie de horno/plancha y poner distintas hierbas. Luego en una especie de sucá nos muestra las palomas mensajeras que entrenan. Explica el origen, donde el tipo de paloma siempre vuelve a su nido de origen, y que se usó en la guerra de independencia para que las fronteras transmitan mensajes a Tel Aviv sobre reporte de estado y pedidos. Terminamos en un cultivo de frutillas colgantes, donde lo que se usaba no era arena como en los casos anteriores, sino que usaban cascara de coco molida.
Esta zona, 50 años atrás era puro desierto. De alguna forma es un milagro. El desarrollo de las especies del cultivo sin duda sin él cerebro judío acá no existiría, nada de esas cosas. Miern hoy como florece todo acá, y la mayoría de las familias que viven acá viven de la agrícultura y esto fue sólo una demostración de lo que se puede hacer con las manos, la tecnología y el conocimiento.


Por la noche, vino un cineasta israelí que nos mostró 3 cortos hechos por la universidad judía de cine, y explicó sobre como existen varias universidades de cine, pero sólo una judía. Nos almentó a ser quien querramos ser, y que todo es posible.
Vimos tres cortos. El primero era sobre un señor ortodoxo que trabajaba como guía de turismo para norteaméricanos en Jerusalem y tenía un accidente en su trabajo que le rompía la dentadura a su esposa y el auto, dejándolo sin trabajo. Entonces tiene que resignar sus creencias y disfrazarse de Papa Noel.
El segundo ("I'm ready") es sobre un padre que tiene una enfermedad que causa problemas de memoria (Alzheimer?) y tiene un hijo con Síndrome de Down, teniendo que dejarlo ir por su incapacidad para cuidarlo.
El último (donde era guionista y director) trataba sobre un niño judío que al llegar a la adolecencia trata sobre las molestias del desarrollo sexual y que llega a pensar en causarse una castración, quedando el final abierto sobre si lo hace o no.

17 de junio

Nos despertamos temprano para recibir a los 6 nuevos janijim del grupo, soldados del ejercito israelí. La bienvenida fue agradable donde conocimos a David, Gabriel, Yaniv, Orly, Dana y Zehavit. Luego nos preparamos para ir a conocer la Ciudad Vieja. Entramos por un arco al barrio judio, y fue como un viaje en el tiempo al pasado. Todas las construcciones de piedra (luego aprenderíamos que está restaurado, casi nada es original), calles pequeñas, escaleras de piedra con algunos refuerzos como barandas de metal. ¡Se notaban muchos cables desprolijos! Nos cuenta Igal sobre la historia de las sucesivas conquistas y sucesiones que hubieron en Jerusalem. Caminamos por una calle que en una época fue la principal de la ciudad, donde operaba el mercado y donde una ilustración de artistas franceses recreaban la escena. Paramos en una terraza donde se llegaba a apreciar gran parte de la ciudad vieja. La mezquita, iglesias, edificios de piedra, techos, cerros al fondo.
Seguimos caminando por los pequeños pasadisos hasta que nos piden que formemos dos hileras y nos vendemos los ojos. Nos llevan caminando unos metros en grupo y luego posicionandonos por separado. La madrijá lee un texto ("Soy una piedra del Kotel", el texto completo abaajo) y nos pide que nos desvendemos los ojos. El puesto era un mirador directo hacia el Kotel. Ya medio conmovidos por el texto, la mayoría empezamos a lagrimear y nos quedamos atónitos, asombrados. Lentamente vamos cayendo en conciencia, todavía conmovidos nos vamos reacomodando. Muchos empiezan a abrazar a quien tiene más próximo.
Seguimos rumbo a la esquina derecha del Muro, donde pasamos por una especie de museo donde vemos las "reformas" que fue sufriendo el Muro con el pasar del tiempo. Bajamos hacia el costado y vemos las excavaciones que se hicieron, con varios metros bajo el nivel de la calle a través de unas plataformas. Se veían las piedras que cayeron de la cima del muro al ser destruido, en el lugar donde fueron encontradas. Luego de dar unas vueltas pasamos por la entrada y la seguridad correspondiente, estamos en el sector del Muro. Las mujeres se cubren, los hombres se ponen a la kipá, y nos separamos hacia el Muro.
No era extraño, pero sí reconfortante ver a cada uno reaccionar frente al Kotel. Algunos se ponían el talit y los tefilim, otros lloraban abrazados al muro, otros miraban atónitos.
Nos sacamos foto grupal, con el Kotel de fondo, y nos dirigimos hacia el mercado judío (Shuck) de Jerusalem, en Mahané Yehuda.
El mercado parecía un hormiguero de personas, donde a los pocos minutos cualquier grupo se desintegraba.
Guia:
En pocas horas hasta que entra Shabat, en Jerusalem se nota mucho el cambio de la ciudad. Hay barrios que se cierran completamente. La gente se empieza a preparar para Shabat.

Volvimos al hotel. Joni anuncia que no vamos al Kotel a recibir el Shabat. El grupo presenta resistencia. Momento felizmente tenso. Terminamos acordando en no ir al Kotel hoy a recibirlo, sino mañana a despedirlo, después de una charla de Lei conciliadora. Nos quedamos descansando un rato largo (~2h) y vamos a recibir juntos el Shabat.
Luego de una leve desorganización sobre le punto de encuentro, empezamos la ceremonia de Shabat con Alan encendiendo las velas tradicionales en el hall del hotel. Luego, bajamos a la sala de encuentro donde nos separamos hombres y mujeres (!) y recibimos el shabat con una ceremonia corta pero tradicional. Se destacó el momento en que se bailaba en círculo general (hombres afuera, mujeres adentro) con canciones varias.
Después del Kabalat Shabat subimos al comedor, donde hicimos las bendiciones correspondientes y cenamos. Al finalizar, nos encontramos de vuelta en la misma sala para hacer una actividad basada en Shabat, a través de discutir textos sobre el significado, la importancia y las normas del Shabat. Luego de una discusión general, Alan se retira y el grupo se queda debatiendo. Muchas críticas hacia el tema organizativo, actividades, y convivencia en general vuelan de lado a lado. Sin de ninguna manera criticar a los madrijim en sí, ya que no eran las fuentes de las críticas, se tuvo una (nuevamente) poco fructífera discusión al respecto. Quedamos invitados individualmente a pasar una lectura de la Torá mañana a la mañana en una sinagoga.

Soy una piedra del Kotel
Soy una piedra del Kotel, muro de la esperanza del pueblo judío. Soy una piedra muy antigua. Hace 2800 años pude ver de cerca la grandeza del Rey Salomón y la emoción inigualable cuando todo el pueblo judío, desde Dan hasta Beer Sheba, vinieron a inaugurar el Templo Sagrado, como un abrazo entre el hombre y D'os. Vi muchos eventos en mi vida. He escuchado gritos de socorro y de alegría.

Unos de mis primeros recuerdos es aquel anciano judío que venía cada día a darme forma, para que pueda ser parte del Bet Hamikdash, nuestro Sagrado Templo. Lo escuché murmurar: "D'os, yo sé que Tú no necesitas de este Templo, ni tampoco de mi roca, porque Tú eres infinito y ninguna construcción puede contenerte; pero esta es mi forma de expresarte mi gratitud y rendirte tributo y honor".

Año 420 AEC. Soy una piedra del Kotel, un trágico 9 de Av. Vi la caída del reino de Iehudá. El interior del Templo arde en llamas. Con dolor y lágrimas, el pueblo fue desterrado, y llevado a Babilonia. El hambre y la peste habían diezmado a mi pueblo. Como una madre extiendo mis brazos hacia mis hijos que se aferran a mí, pero el brutal enemigo los arranca de mi regazo.

Año 490 AEC. La alegría me invade, mis hijos regresan! Aunque todo es ruina humeante y maloliente, hombres, mujeres y niños se abocan a reconstruir, con la espada en una mano, para defenderse día y noche y la pala en la otra para construir la Gloria del Gran Templo.

Año 70, soy una piedra del Kotel, vi la caída del retoño judío, por el odio que impera entre ellos. Mientras ellos se pelean, otro trágico 9 de Av, los romanos conquistan Yerushalaim y queman el Templo, mientras mis hijos son dispersados por todos los confines, algunos como esclavos, otros para las arenas del circo romano, otros degollados junto a sus niños... me mantengo en pie por milagro, mas internamente me revuelco en dolor y tristeza, cual madre privada de sus hijos...

Año 1948, Soy una piedra del Kotel. Mi cuerpo fue sacudido por el grito: Viva el estado de Israel!, se escuchaba tan cerca... Pero mi corazón estaba aun triste, pues aun continuaba prisionera en manos árabes que no permitían a mi pueblo llegar hasta mí, desde lejos escuchaba sus suspiros y plegarias... mas sus manos no podían abrazarme aun...

Año 1967, Soy una piedra del Kotel, un atardecer, brazos cansados de luchar me abrazaron, lágrimas de felicidad y emoción me cubrieron y voces de jóvenes soldados gritaban sin cesar: “Yerushalaim es nuestra! El Kotel está en nuestras manos nuevamente!”. Hace casi 2800 años que estoy en pie, ninguna guerra logró derribarme, pero en este momento, la emoción que me embarga, me hace temblar...

Año 2006, Soy una piedra del Kotel, te estoy mirando y me estremezco, has vuelto a mí, a tu casa, la habitación más intima del pueblo judío. Quizás te sientas un turista, pero comprende que este es tu hogar! Tú no eres un turista, eres uno de mis hijos! Para que tú estés hoy aquí, dos padres lucharon por mantener su judaísmo, 4 abuelos más 8 bisabuelos más 16 tatarabuelos, desafiaron la maldad que pretendía borrarlos, cientos de personas mantuvieron su compromiso judío durante siglos para que hoy tú y yo nos podamos reencontrar cara a cara, como una madre con su pequeño y amado hijo. ¿Qué puedo expresarte? La alegría y la emoción me embargan, entiende que tu judaísmo no es algo que has heredado, sino que es algo que tomaste prestado de tus hijos y que debes entregárselo también a ellos, para que el día de mañana cuando tus hijos estén frente a mí, tal como tú estás hoy, pueda yo, esta vieja piedra del Kotel, recibirlos y emocionarse al verlos frente a mí, retornando a su hogar, y que tus hijos sigan siendo parte de mis hijos. Ese es el compromiso que, como una madre, hoy yo pacto contigo...

18 de junio

Por la mañana un pequeño grupo nos fuimos a caminar por Jerusalem acompañados por Lei y Alan. Fuimos por un barrio que era pobre en sus inicios, destinado a los obreros, y luego fue adoptado como "pintoresco". Poca gente en la calle, sólo algunos aislado jugando con los chicos y algún perro. Frenamos frente a una sinagoga que tenía una puerta labrada y muchos adornos al frente; mientras sacabamos fotos llegó una mujer ortodoxa con los niños y compras, a quien no le pareció simpático que le sacemos fotos al lugar en Shabat. Mientras volvíamos un señor insistió en contarnos una historia sobre uno de los edificios del lugar, usando a nuestro guía como traductor. El edificio fue construido tapandole el sol a una comunidad que estaba al lado, por lo que el rabino maldijo al edificio. Desde entonces, todos los negocios que se instalaron ahí terminaron fracasando. Incluso un político árabe separatista puso una oficina de su partido en ese edificio y terminó siendo asesinado en New York. Después de esto, el rabino decidió quitar la maldición, pero el edificio sigue generalmente abandonado, pero ahora vive una persona mayor que cuando le preguntan por esta maldición cuenta sobre lo féliz que es con su joven esposa e hijo, por lo que podemos concluir que la maldición realmente fue retirada.
Volvimos rápido a almorzar, pasando por el Shuck que habíamos visitado el día anterior, asombrado por lo cercano que estaba y vacío que se lo veía.
Almorzamos y salimos a caminar por un barrio donde se encuentran varios edificios gubernamentales y plazas. Pasamos por enfrente al edificio de la Corte Suprema y frenamos frente al Parlamento (Kneset). Igal nos cuenta sobre la forma de gobierno, donde el parlamento tiene 120 representantes electos por votación y que el primer ministro es electo por la mayoría del parlamento, teniendo ellos que hacer acuerdos para llegar a la mayoría. La Corte Suprema, además de las funciones de justicia, tiene jurisdicción sobre los parlamentarios. Nos sacamos fotos junto a una Menorah que se encuentra frente al Kneset, regalada por el gobierno británico cuando se declara la independencia.
Después nos relajamos en la plaza que se encuentra en frente, donde algunos jugaron al fútbol, otras tomaron sol y otros solamente descansaron.
Volvimos (casi todos) al hotel, y nos preparamos rápidamente para una charla con un especialista sobre la situación política de medio oriente. La charla fue muy larga e interesante. Como conclusión y resumen (muy!) resumido el conflicto para llegar a una solución tiene dos matices fundamentales: las tierras y la situación de los refugiados. En cuanto a la tierra, la zona de Gaza ya está abandonada por el gobierno Israelí, pero en la zona de Cisjordania hay muchos asentamientos judíos y no se puede hacer un abandono de todos ellos como se hizo en Gaza (son muchos más y después de la experiencia no se quiere repetir). El este de Jerusalem, también ganado en la guerra, fue anexado junto con el Golán y es otro punto de discusión en el conflicto. Los refugiados, por otra parte, son árabes que huyeron, fueron expulsados o decidieron irse al momento de la guerra. Ellos están viviendo en países limítrofes (Egipto, Jordania, Siria) en refugios de la ONU de forma indocumentadas. La ONU también resolvió que sean refugiados también las generaciones descendiente de los refugiados originales, siendo cada vez mayor la población refugiada y el problema.
Después de esta charla, nos dirigimos caminando hacia el Kotel. Muy (muy) apurados fuimos caminando (todavía en Shabat) a través de Yafo haciendo un camino parecido a la primera vez, pero sin tantas paradas. La Ciudad Vieja estaba llenísima de gente por un espectaculo de show de luces que coincidía con nuestra presencia. El grupo estaba dividido y seguíamos avanzando sin parar. Pasamos el control de seguridad (excepto el vino que habían llevado para hacer el kidush) y nos dispusimos a hacer la avdalá junto al grupo 454. Luego saludamos brevemente al Kotel y mientras tanto escuchabamos participantes del otro grupo cantar "el que no salta se va a la B" festejando que River juegue la promoción.
Cerramos la actividad sentados en círculo y cada uno contaba lo que le generaba estar allí.
Después, siendo las 23.15 paseamos media hora por una galería comercial donde podíamos comprar café o cualquier otra cosa para pasar el rato.
Fuimos al punto donde el micro nos debía encontrar, pero éste se demoró. Nos pusimos a cantar boludeces (cuando no), pedir un pico entre Jovesh y Sol C, pasar frío, ver los colectivos de la ciudad, la gente. Luego de media hora más, llegó el micro, uno diferente al que estamos acostumbrados, que nos iba a devolver al hotel con la advertencia (ya que era muy tarde) de los madrijim de que tenemos que hacer una actividad preparativa para visitar el museo de la Shoá.
La actividad la iniciamos con una charla de Igal introductoria, seguido por un texto para cada uno de los seis grupos con personajes que de alguna forma hicieron algo por mejorar la condición de los judíos durante o después del Holocausto.

19 de junio

Nos despertamos temprano, hicimos checkout y nos preparamos para ir al Museo del Holocausto. Llegamos al museo y fuimos al primer subsuelo, donde una sobreviviente nos dio una charla contando su experiencia. La señora era de Lituania, y al llegar los alemanes extramistas de derecha lituanos empezaron a atacar a los judíos de allí. Ella fue llevada a un guetto local, después transladada a Estonia y finalmente a Alemania. Experiencia chocante fue que cuente como una mujer parió en el campo y el oficial alemán que la descubrió le cortó el cordón y golpeó al bebé repetidas veces contra la pared, hasta que dejó de llorar. Cuando ella volvió a ver su casa, finalizado el Holocausto, encontró que había sido destruida, junto con todas las casas judías de la calle, buscando "el tesoro de los judíos" que debía estar escondido por allí. La despedimos con una ovación de píe.
Antes de entrar nos cuentan sobre el homenaje "justo entre justos" que se les da a las personas no judías que arriesgaron su vida intentando salvar un judío del Holocausto sin buscar un rédito personal a cambio. Y nos cuenta la historia de Irena, quien consiguió un permiso especial para entrar al guetto de Varsovia y que cada vez que se retiraba se llevaba a un niño fuera del campo en una bolsa de papas o similar, y para disimular cualquier sonido que pudiese hacer, llevaba a su perro que había sido entrenado para hacer ladrar cuando escuchase ruidos desde la bolsa.
Luego, fuimos al museo junto con una guía chilena que nos iba a acompñar durante todo el trayecto, contandonos sobre los distintos momentos y acciones que fueron sucediendose hasta terminar en una sala con todos los archivos de las personas que fallecieron, donde se veía el espacio para 2.000.000 de los que aún no se había podido recolectar información.
Pasamos más tarde por el museo de los niños, que en plena oscuridad brillan 4 velas que por un sistema de espejos parecen ser infinitas, en recordatorio de los jóvenes fallecidos y las generaciones que debían venir de ellos.
Terminado el museo, cruzamos por el camino de que lo conecta con el cementerio de los caídos sirviendo al ejercito de Israel, donde Igal explicó el vínculo que existe entre ambos y como se los relaciona.
Al finalizar este sendero, llegamos a una tumba, alrededor de la cual había un grupo de personas cantando. Nos sentamos a esperar que se vayan y al finalizar su rezo, se persignaron (!) y se iban. Entonces Igal empieza su charla y nos dice que esta es la tumba de Itzjak Rabín, asesinado en 1995. Cuando los cristianos escuchan que hablamos español nos cuentan que son vascos y que siempre van a rezar allí, en honor al gran hombre que fue Rabin. Igal contextualiza sobre Rabín, pero hace enfasís en que luego, cuando visitemos la plaza donde fue asesinado, entrará en más detalles. Toda la plazoleta está dedicada a la tumba de primeros ministros, presidentes y presidentes del Knesset.
Seguimos caminando por el cementerio, y al salir los soldados israelíes que nos acompañan junto con 3 personas del grupo, nos leen un extracto del texto que se lee cada día de conmemoración a los caídos en combate.
Ahora tenemos dos horas de micro hacia el asentamiento beduino, donde la gran mayoría duerme.
Apenas llegamos al asentamiento dejamos los bolsos y fuimos a viajar en camellos, algunos pocos en mula y alternaban luego, otros menos afortunados a píe. La subida y bajada del camello es como una mini montaña rusa.
Cenamos en grupos de a 4 en torno a un plato redondo grande con pequeños platos con verdura y humus, un poco de pita, y un plato central con arroz, pollo y carne.
Al terminar, fuimos a una carpa donde un representante de los beduinos nos contaba sus tradiciones, y su adaptación a la modernidad. Luego cerramos con música beduina, un instrumento de cuerdas y un moledor de café que hacía de percusión. Terminamos tocando canciones junto al beduino con Rocío en la guitarra y varios invidatos a moler café como instrumento y cantar.
De noche, los soldados israelíes nos prepararon una actividad sobre el reconocimiento del estado de Israel, dividido en tres secciones: Ejército, Música de Israel e Himno, y los ganadores podían acceder a premios que eran accesorios de vestimenta del ejército.

20 de junio

De ahí quedamos libre, cuando lentamente nos fuimos acostando a dormir.
Nos levantamos a las 4 de la mañana para ir a Metzadá. Desayuno y a las 5 estamos saliendo.
Alrededor de las 6 llegamos a Metzada. Subimos por un camino empinado, que mezclaba trozos de escalera. Poco antes del amanecer alcanzamos la cima, y vimos al sol salir por detrás de la montaña. Luego fuimos recorriendo la fortaleza, viendo el hermoso paisaje y esuchando la historia, que en resumidas cuentas, era una fortaleza romana caracterizada por el lujo (vista, sauna) y que buscaba demostrar la capacidad de Herodes para construir no sólo en ciudades sino también en medio del desierto. El refugio fue ganado por los judíos (no recuerdo como) y para conquistarlo los romanos tuvieron que construir una rampa para poder atacar, pero para que los judíos que estaban dentro no ataquen, usaron escalvos judíos en su construcción. Cuando los judíos que estaban adentro vieron que no iban a sobrevivir más, y como no querían ser esclavizados o sometidos, decidieron suicidarse. 10 personas fueron electas para asesinar a todos los demás y entre los 10, uno de ellos para los nueve restantes.
La fortaleza mostraba un sistema de agua interesante. Tenían caminos por donde las pocas lluvias a lo largo del año circulaba el agua, y acumulabanla para usar durante el resto del tiempo con "pozos".
Después descendimos por el otro costado en una salida más horizontal y no tan empinada por unos 40 minutos. Nos encontramos en la base donde desayunamos unas bandejas muy variadas, a las 9 am. Luego nos dirigimos a una playa del Mar Muerto. Dadas las instrucciones de seguridad, fuimos a la playa. Los hombres en el baño, muchos creían la broma de que se necesitaba tener un profiláctico puesto para meterse al agua, pero se terminó diciendo la verdad.`Luego en la playa, cada uno que iba ingresando al agua, se ponía de espaldas, y se dejaba caer de espaldas y no podía creer como sus piernas subían. Unas fotos, chistes y nados se sucedieron. Varias mujeres empezaron a comprar y ponerse barro en el cuerpo y no pocos hombres las siguieron. Un poco de compras en el local de belleza, y ya estamos rumbo a Tel Aviv.
Almurzamos en la ruta y llegamos a Tel Aviv, donde tuvimos la tarde libre, momento que varios aprovecharon para usar la pileta del hotel.
El hotel (Avia) es increíblemente feo. Se encontraron baños sin lavar, con accesorios rotos y en deplorable estado. La cena no fue mejor que eso.
Nos reunimos a las 9 para hacer una actividad despedida para los soldados israelíes que nos acompañaron durante el viaje. Trataba de hacerle 4 preguntas a cada uno (por grupos) sobre el conflicto con Palestina, su vida en el futuro, y cómo se veían en comparación a los judíos en Argentina. Luego, nos informaban y discutímos sobre Gilad Shalit, el soldado israelí que lleva años preso por Hamas. Los jóvenes israelíes nos explican sus puntos de vista, y discutimos al respecto, pero pronto nos damos cuenta de que el tema es casi imposible de resolver. Nos reunimos todos y le damos la despedida a ellos, diciendo unas breves palabras sobre lo que sentimos los últimos días juntos.
Luego, quedó la noche libre que algunos aprovecharon para ir a un barcito aldeaño para descansar un poco, mientras que otros aprovecharon Internet en el hotel y el resto sólo boludeó por los pasillos.

21 de junio

Nos despertamos no muy temprano y muchos saltearon el desayuno. Primero nos dirigimos a la Plaza Rabin (antes llamada Plaza de los Reyes) donde la bordeamos porque estaba vallada por un festival de libros que hay a la tarde. Llegamos al punto donde Rabín fue asesinado. Igal cuenta sobre la historia de él, su participación en el ejército en la guerra de independencia, participación política, que renuncia a un cargo porque se le descubre a su esposa una cuenta en dólares prohíbida, su lucha por la paz, y su asesinato. Después leímos el último discurso de Rabín (disponible abajo), una carta abierta de uno de sus asistentes (necesito ayuda encontrando el texto) y terminamos cantando Shir la Shalóm (canción sobre la que trataba la carta, disponible abajo). Un rato libre viendo el retrato, las piedras donde fue asesinado, las placas en el suelo con la posición al momento del asesinato y un grafiti que dice "slijá" junto a fotos sobre Rabín y momento históricos.
Luego seguimos hacia el museo de la Independencia, donde se declaró en 1948. La guía del lugar nos cuenta la história y los problemas políticos que despertaba en la época. Finalizamos escuchando la conclusión del discurso de Ben Gurión, el Shejeianu que se recitó en el momento y finalmente el Hatikva.
Después fuimos a Yafo, una ciudad luego anexada por Tel Aviv pero creada previamente como puerto, de predominio musulmán. Resaltó la historia de el faraón egipto que poseyendo ya esta colonia, y como se negaba a pagar impuestos, fue hasta Yafo que en ese momento estaba amurallada; para poder pasar a través del muro, uno de sus asesores pide 400 jarras grandes donde en 200 pone regalos y en 200 esconde a sus hombre. Pide que le abran y que había traicionado al faraón y traía regalos. Entonces pasa y aprovecha para atacar con los soldados y retomar control. Vimos un arco que perteneció a la muralla de la época. Después esperamos un rato y almorzsamos unas pizzas frías. Ahora volvimos al micro y rumbo al shuck.
Pasamos por el shuck de Tel Aviv, cerca de Allenby. Como era martes estaba también abierta la calle de las artesanías. Después caminamos por Allenby hasta la playa donde estuvimos unas dos horas, y se cerró con un partido de un deporte improvisado con unas ojotas, un poco violento. Después volvemos al hotel para prepararnos para cenar y salir a la noche de Tel Aviv.
Fuimos a cenar a un lugar polémico, donde comimos una entrada y nos quedamos con ganas de un plato principal, pero no, la "entrada" era toda la cena. Terminamos rápido y salimos al boliche.
El boliche parecía lindo al principio, con poca gente y mesas y sillones al aire libre. Con el pasar del tiempo, se fue llenando y descubrimos que para usar las mesas te cobraban una comisión del 10% al consumo y necesitabas un consumo mínimo de 500 shekalim. Hermoso. Más de la mitad salimos del boliche y caminamos por la costanera, tomamos un helado, pasamos por un kiosco, pero principalmente vimos el mar que se veía lindo rompiendo en la costa, y charlamos.
Mañana ya es el último día y sólo dura hasta el mediodía.

Último discurso de Rabín
Permitidme decir que estoy profundamente conmovido. Deseo agradecer a cada uno de vosotros el haber venido hoy aquí para oponeros a la violencia y manifestar vuestro apoyo a la paz.
Este Gobierno, que tengo el privilegio de encabezar junto con mi amigo Simón Peres, decidió darle una oportunidad a la paz, una paz que solucionará casi todos los problemas de Israel.
Fui militar durante 27 años. Luché cuando la paz no tenía posibilidades. Creo que ahora las tiene, y muchas. Debemos aprovechar esto en nombre de todos los que están aquí presentes, y en nombre de los que no están aquí, que son muchos.
Siempre creí que la mayoría de la gente quiere la paz y está dispuesta a asumir riesgos por la paz. Con vuestra presencia habéis demostrado, junto con muchos otros que no vinieron, que el pueblo realmente desea la paz y se opone a la violencia.
La violencia erosiona los cimientos de la democracia israelí, la violencia debe ser censurada y aislada. Ese no es el camino del Estado de Israel. En una democracia puede haber diferencias, pero la decisión final debe tomarse en elecciones democráticas, como en las elecciones de 1992, que nos otorgo un mandato para hacer lo que estamos haciendo. Y seguiremos así.
Quiero decir que estoy orgulloso de que representantes de los países con los que hemos firmado la paz estén presente hoy con nosotros, y seguirán a nuestro lado: Egipto, Jordania y Marruecos, que nos abrieron el camino a la paz.
Deseo dar las gracias al presidente de Egipto, al rey de Jordania al rey de Marruecos, que han enviado aquí representantes para participar con nosotros en nuestra marcha hacia la paz.
Pero, más que nada, en los más de tres años de existencia de este gobierno, el pueblo israelí ha demostrado que es posible hacer la paz, que la paz abre las puertas a una economía y una sociedad mejores, que la paz no es sólo una plegaria. La paz está antes que todo en nuestros rezos, pero es también la aspiración del pueblo judío, una genuina aspiración por la paz.
Sabemos que hay enemigos de la paz que están tratando de herirnos con el fin de torpedear el proceso de paz.
Quiero decir sin ambages que hemos encontrado un socio para la paz también en el pueblo palestino. La OLP, que era nuestra mayor enemiga, ya no se dedica al terrorismo.
Sin socios para la paz, ésta no puede existir. Exigiremos que pongan todo de su parte para la paz, así como nosotros haremos lo nuestro, a fin de solucionar el aspecto más complicado, más prolongado y cargado d emociones del conflicto árabe-israelí: el problema palestino-israelí.
Éste es un camino lleno de dificultades y dolor. Para Israel, no hay camino sin dolor, pero el camino de la paz es preferible al camino de la guerra.
Esto os lo digo como ex-militar, como un hombre que es hoy ministro de Defensa y ve el dolor de las familias y los soldados de las Fuerzas de Defensa Israelíes (FDI). Por ellos, por nuestros hijos y, en mi caso, por nuestros nietos, quiero que el gobierno busque exhaustivamente cada apertura, cada posibilidad de promover y lograr una paz global. Incluso con Siria será posible hacer la paz.
Esta manifestación debe enviar un mensaje al pueblo israelí, al pueblo judío de todo el mundo, a los muchos pueblos del mundo árabe y, de hecho, a todo el mundo, de que el pueblo israelí quiere la paz y la apoya. Por todo esto, os doy las gracias".

Shir Lashalom
Tnu lashemesh la'alot
laboker le'ha'ir
Hazaka shebatfilot
otanu lo tachzir

Mi asher kava nero
u've'Afar nitman
Bechi mar lo ya'iro
lo yachziro le'chan

Ish otanu lo yashiv
mibor tachtit a'fel -
kan lo yo'ilu -
lo simchat hanitzachon
Velo shirei hallel

Lachen rak shiru shir lashalom
al tilhashu tfila
lachen rak shiru shir lashalom
bitze'aka gdola

Tnu lashemesh lachador
miba'ad laprachim
al tabitu le'achor
hanichu la'holchim

S'u eina'yim betikva
lo derech kavanot
shiru shir la'ahava
velo lamilchamot

Al tagidu yom yavo
havi'u et hayom -
ki lo chalom hu -
uve'chol hakikarot
hari'u rak shalom

22 de junio

Día final. Nos encontramos en el bar de al lado del hotel donde hicimos una votación para determinar "la más diosa" (?), "el más fachero" (empate entre Javi y Seba G), "el que va a hacer aliá" (compartido entre Sol A y Seba B), "el que más duerme" (Sol C), "el más gruñón" (Seba W) y otras categorías que ya me olvidé. Después de a uno fuimos encendiendo velas que formaban el número "455" mientras decíamos alguna reflexión sobre el viaje. Logramos que Igal dé su opinión y finalmente cerraron Jony y Lei, muy emocionados.
Subimos a ver un video hecho por Alex basado en filmaciones que hizo con su cámara durante el viaje y bajamos hacia los micros, donde empezaron las despedidas. El micro va hacia el aeropuerto donde varios bajamos y sigue hacia Tel Aviv. Y aquí el grupo se desintegra como tal.